Monterrey

Este 13 de agosto se cumplen 21 años de operación del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), una infraestructura crítica desarrollada y operada por el Banco de México que ha transformado radicalmente la forma en que personas y empresas transfieren dinero en el país.

Con más de 5,400 millones de transacciones anuales y funcionando 24/7 los 365 días del año, el SPEI ha posicionado a México como uno de los 10 países con mayor volumen de pagos en tiempo real en el mundo, superando a economías como Reino Unido y Canadá.

“SPEI ha sido una plataforma clave para el crecimiento del ecosistema fintech, entre otros sectores nuevos como el ecommerce, proptech, gaming, y el sector escolar; así como la adopción de tecnologías de cobro como CoDi y el fortalecimiento de la inclusión financiera. Hoy, en México, enviar dinero es inmediato, seguro y casi sin costo para millones de personas”, señala Jaime Márquez, Socio y Director Ejecutivo de Desarrollo de Negocios en Sistema de Transferencias y Pagos – STP.

Antes de 2004, los pagos interbancarios podían tardar días, implicaban procesos manuales y eran costosos. Con la llegada de SPEI, se habilitó una red operada por Banxico que valida, procesa y liquida transferencias entre cuentas bancarias en cuestión de segundos, sin importar el día o la hora.

Este sistema ha sido clave para reducir el uso de efectivo, facilitar la interoperabilidad entre bancos, fomentar la competencia y la innovación tecnológica en el sector financiero y sobre todo democratizar el acceso a pagos digitales sin costo.

En los últimos cinco años, SPEI ha tenido un crecimiento promedio anual de dos dígitos. Tan solo en 2024 se registraron 5,418 millones de operaciones, de acuerdo con datos de Banxico.

“Detrás del funcionamiento del SPEI hay un despliegue sofisticado de tecnología que STP conoce muy bien. Banxico ha implementado en los últimos años nuevos estándares regulatorios, como la obligación de contar con responsables de ciberseguridad, pruebas de continuidad operativa y monitoreo 24/7. Es un sistema en evolución constante que los participantes directos hemos añadido a nuestros procesos”, añade Márquez.

A pesar de ser una economía en crecimiento, México cuenta con una infraestructura de pagos digitales más moderna y accesible que países como Estados Unidos, donde las transferencias bancarias aún pueden tardar entre uno y tres días hábiles en reflejarse y con comisiones elevadas.

En contraste, más del 60 % de la población bancarizada en México utiliza SPEI regularmente, lo que contribuye al desarrollo económico y a la formalización de pagos en múltiples sectores.

Según estimaciones de ACI Worldwide, el 8.3 % de todos los pagos en México ya se hacen a través de sistemas inmediatos como SPEI, y se espera que esta proporción suba al 12.9 % para 2028, impulsada por herramientas como Dimo y el fortalecimiento de fintechs que usen códigos QR como CoDi.

SPEI cumple 21 años como uno de los pilares invisibles de la economía digital mexicana. Su evolución no solo ha sido tecnológica, sino también institucional: un caso ejemplar de cómo un banco central puede impulsar innovación, acceso y confianza en el sistema financiera.

Proyecciones para el futuro de México: Pagos en tiempo real

Información de acuerdo con el reporte global “Pagos en tiempo real: impacto económico e inclusión financiera” de ACI Worldwide y el Centro de Estudios Económicos (CEBR).

· En 2023, los pagos en tiempo real generaron $7.8 mil millones de dólares en ahorros netos para las empresas y consumidores mexicanos y se espera que esta cifra crezca a $9.3 mil millones de dólares para 2028, aumentando la liquidez del mercado.

· Los pagos en tiempo real son una tecnología preparada para aumentar significativamente la inclusión financiera y contribuir con $12.8 mil millones de dólares al Producto Interno Bruto (PIB) de México para el año 2028, es decir, 0.79% del PIB, equivalente al trabajo de 467,000 trabajadores.

Durante 2023, el 8.3% de los pagos en México fueron en tiempo real, cifra superior a la de Alemania (7%) y Estados Unidos (8.0%), que siguen usando mayormente instrumentos basados en papel.

· El mercado de pagos en tiempo real de México, tiene este tamaño y madurez ya que debutó en 2004, está preparado para crecer en los próximos años al aprovechar servicios de valor agregado como solicitudes de pago entre banca, fintechs, redes sociales y transacciones transfronterizas.

Los reguladores en México han estado tomando medidas para estimular dicha actividad y capitalizar el gran potencial adicional disponible en el mercado. El sistema CoDi del banco central facilita pagos mediante códigos QR y tecnología NFC, promoviendo la inclusión financiera al permitir transacciones sin necesidad de una tarjeta bancaria o de crédito. DiMo, la última innovación del banco central, ofrece una alternativa de pago utilizando un número de teléfono en lugar de una cuenta bancaria tradicional. Ambos sistemas cuentan con el apoyo de bancos privados.

Con sistemas de pago en tiempo real bien establecidos y exitosos como modelo, la región ha creado la base necesaria para sostener un ecosistema dinámico y en rápida evolución. Ya están materializándose importantes ventajas económicas, y existe un potencial aún mayor para lograr una mayor inclusión financiera tanto a nivel nacional como internacional. En última instancia, los pagos en tiempo real en América Latina seguirán transformando el panorama financiero en todo el continente.

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