Ciudad de México
Los bots desempeñan un papel importante en el panorama actual de Internet y, si bien, algunos como los rastreadores y motores de búsqueda de Google, tienen fines legítimos, cerca de un 40% son clasificados como maliciosos.
Los bots pueden utilizarse para actividades dañinas, desde la difusión de discursos polarizantes en las redes sociales hasta ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS) y el secuestro de cuentas.
Si bien una herramienta utilizada por los sitios web para detener a estos bots son los CAPTCHA, ESET, compañía líder en detección proactiva de amenazas, explica que esto no quita que sea importante prestarles atención debido a que existen páginas de verificación falsas que se utilizan para distribuir malware.
“Cuando se está frente a un CAPTCHA solemos seguir las instrucciones y hacer clic sin pensar demasiado. Al fin y al cabo, se supone que mantiene alejados a los bots, pero no siempre es así. En algunos casos, la propia página es falsa y puede meterte en problemas”, comenta Camilo Gutiérrez Amaya, Jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.

Las amenazas que utilizan CAPTCHA ocultan sus acciones maliciosas, tanto a quien los utiliza, como al software de seguridad, empleando herramientas legítimas de Windows para pasar desapercibidos. Esta estrategia de verificadores falsos funciona por varias razones: La familiaridad con el proceso y la confianza que se tiene en los CAPTCHA como forma legítima de mantener la seguridad en Internet.
Cierta impaciencia que se puede tener al navegar, ya que a menudo solo se quiere acceder al contenido que se desea y el CAPTCHA se ve como un obstáculo, lo que provoca seguir las instrucciones sin cuestionarlas.
La costumbre a realizar múltiples pasos de verificación online, como ocurre, por ejemplo, al realizar pagos por Internet. Hay varias formas de exponerse a un CAPTCHA malicioso. Puede ser un engaño para que haga clic en un enlace malicioso recibido a través de un correo electrónico de phishing, un SMS o un mensaje de redes sociales. Con el avance de la inteligencia artificial (IA), este tipo de amenaza está creciendo rápidamente.
Las herramientas de IA generativa han ayudado a los ciberdelincuentes a escalar los ataques de ingeniería social produciendo mensajes con un lenguaje casi perfecto y en varios idiomas al mismo tiempo.

Otra posibilidad es acceder a un sitio web legítimo comprometido por ciberdelincuentes, que han insertado anuncios maliciosos o contenido falso en la página.
Estos casos son especialmente peligrosos porque no requieren ninguna interacción del usuario para que el malware se descargue. Y a menudo la víctima solo se da cuenta cuando ya es demasiado tarde.

