San Pedro Garza García, Nuevo León
Familias enteras recorrieron jardines, edificios y espacios culturales de la Universidad de Monterrey, que, por un día, se transformaron en escenarios de convivencia, aprendizaje y celebración de la identidad regional.
La jornada tuvo lugar este domingo 1 de marzo en el campus de la Universidad de Monterrey, donde el Jardín Fundadores se estrenó como sede oficial de recepción.
Desde ahí, más de 800 asistentes durante el día iniciaron el recorrido que los llevó por actividades artísticas, científicas y gastronómicas, en un ambiente festivo que se extendió a lo largo de los principales espacios universitarios.

El ambiente festivo se complementó con áreas de convivencia donde los visitantes pudieron adquirir alimentos y convivir al aire libre.
Las y los visitantes pudieron apreciar obras del patrimonio de la UDEM, como la escultura de gran formato Teorema lunar, de más de 20 metros de altura, de Manuel Felguérez, al poniente del campus, por la entrada principal; asimismo, el conjunto escultórico Allotment III, del artista británico Antony Gormley; y la escultura de vidrio soplado Sunrise yellow and azure tower, de Dale Chihuly, en la fuente escalonada de El Solar.

En las Galerías 1 y 2 del Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño, admiraron la exposición temporal José Luis Carrera y la persistencia del grabado, que reúne el arte gráfico del artista local.
En el corazón del campus, los invitados participaron en recorridos autoguiados para admirar de cerca una variedad de obras artísticas permanentes. La nostalgia y la diversión se hicieron presentes con los juegos de feria tradicionales, como la lotería y el tiro al blanco, que capturaron la atención de adultos y niñas y niños por igual.

La Tienda UDEM abrió sus puertas para ofrecer artículos de souvenirs, permitiendo que las y los visitantes se llevaran un recuerdo tangible de esta casa de estudios. Simultáneamente, el Centro de las Artes de la Universidad instaló un stand interactivo donde los niños exploraron su creatividad a través de dinámicas pedagógicas y artísticas.
El ritmo y el color llegaron de la mano del Grupo de Danza Folclórica de la UDEM, cuyos integrantes ejecutaron cuadros representativos de la cultura mexicana. Como un cierre especial a su participación, los bailarines ofrecieron una clase abierta de Chotis de 30 minutos, donde el público se sumó al baile para aprender los pasos de esta danza tradicional.

La seguridad y la destreza también formaron parte del programa gracias a las demostraciones del equipo K9 de la UDEM. Las y los asistentes observaron las habilidades de los binomios caninos en ejercicios de obediencia y búsqueda, una actividad que generó interés entre las familias presentes.
La gastronomía del norte tuvo un espacio estelar con la masterclass organizada por la Sociedad Mexicana de Parrilleros. Un centenar de personas, distribuidas en tres sesiones sucesivas, aprendieron técnicas de cocina sobre brasas, compartiendo los secretos de una de las tradiciones culinarias más arraigadas de la región.

En el ámbito científico, el Observatorio Astronómico de la UDEM se convirtió en un punto de reunión concurrido. Los especialistas ofrecieron charlas informativas sobre el eclipse solar que ocurrirá el próximo 3 de marzo y facilitaron equipo especializado para realizar observaciones solares seguras durante la mañana y la tarde.
El diseño y la construcción también tuvieron su lugar en el Taller Infantil de Maquetas CRGS. En este espacio, niñas y niños recortaron y dieron color a representaciones a escala de los edificios más icónicos de la Universidad, mientras el equipo de Legado Educativo coordinaba el diseño de tote bags y textiles bajo el concepto de Troyanos Kids.

La arquitectura de vanguardia fue admirada a través de recorridos guiados por las estructuras más emblemáticas del campus. Los visitantes exploraron el Centro Roberto Garza Sada de Arte, Arquitectura y Diseño, obra del japonés Tadao Ando, así como el edificio Estoa, diseñado por la arquitecta mexicana Tatiana Bilbao.
En el nivel A de Estoa, se habilitaron estaciones de juego en un espacio interior. Este sector permitió que los asistentes disfrutaran de momentos de esparcimiento libre, resguardados del clima y en un entorno diseñado para la convivencia lúdica.

El compromiso con el emprendimiento local se manifestó con la presencia de las mujeres del programa Kimakul. Las emprendedoras comercializaron una amplia gama de productos artesanales y regionales, que incluyeron desde snacks y dulces típicos hasta diversas piezas de artesanía manual.
Al caer la tarde, la Universidad de Monterrey concluyó esta edición del Día del Patrimonio, con lo que reafirmó su posición como un ícono regional como espacio académico y cultural. La jornada del 2026 se distinguió por una organización que priorizó la participación activa del público y la oferta de espacios educativos y culturales para el encuentro comunitario
