Monterrey, Nuevo León
Diversas asociaciones civiles, entre ellas Piensa Verde NL, activistas independientes y personalidades comprometidas con la protección del medio ambiente en Nuevo León exigen la clausura inmediata y definitiva de las actividades de la empresa Matrimar, S.A. de C.V., debido a violaciones ambientales graves y documentadas que comprometen irreversiblemente la Reserva Estatal Sierra Picachos.
Solicitamos la intervención urgente y total de las autoridades competentes: Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Nuevo León, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y Comisión Nacional del Agua (Conagua).
“Demandamos el inicio inmediato de un procedimiento administrativo sancionador con multas ejemplares, la revocación total de permisos vigentes y la presentación de denuncias penales ante la Fiscalía General del Estado de Nuevo León y la Fiscalía General de la República (FGR) por posibles delitos ambientales, incluyendo el derribo ilegal de arbolado forestal y la afectación directa a un Área Natural Protegida”.
Los hechos documentados son alarmantes y de extrema gravedad:Matrimar excedió de manera significativa la superficie autorizada en su Manifestación de Impacto Ambiental de 2019, afectando un total de 2,037,820 m² —es decir, 393,821 m² adicionales a lo permitido.Se registraron impactos directos dentro del Área Natural Protegida, con extracción de material y depósito de residuos en al menos 3,200 m² adicionales.
Estas operaciones están comprometiendo gravemente los escurrimientos y mantos acuíferos que abastecen de agua a Monterrey y la región metropolitana.Amenazan de forma directa la biodiversidad de la zona, incluyendo especies en riesgo de extinción como el oso negro, el ocelote y el águila real, protegidas bajo la NOM-059-SEMARNAT-2010.
Se ha constatado la eliminación ilegal de cobertura vegetal en terrenos forestales fuera de los polígonos autorizados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en 2018.
Estas acciones representan una amenaza seria y sostenida a un patrimonio natural esencial, que proporciona servicios ambientales críticos —como la recarga de acuíferos, la purificación del aire y el mantenimiento del equilibrio ecológico— para millones de habitantes de Monterrey y Nuevo León.
Defender la Sierra Picachos significa preservar los ecosistemas naturales y garantizar el derecho humano a un medio ambiente sano, reconocido expresamente en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.
No es posible permitir que intereses privados continúen generando daños de esta magnitud sin consecuencias inmediatas.
“Exigimos a las autoridades una respuesta rápida y decisiva: clausura inmediata, investigación exhaustiva y sanciones proporcionales a la gravedad de los hechos”.
