Monterrey, Nuevo León
En el marco de su 50 aniversario, la Colección FEMSA presenta la exposición Constelaciones y derivas: arte de América Latina desde la Colección FEMSA.

La exposición propone una nueva lectura de uno de los acervos más relevantes de arte latinoamericano de los siglos XX y XXI.

A lo largo de cinco décadas, la Colección FEMSA ha reunido obras de artistas de distintas generaciones que dan cuenta de la evolución, complejidad y diversidad de la producción artística de la región, con especial énfasis en el arte mexicano.

Con 174 obras de más de 100 artistas latinoamericanos, la exposición ofrece la presentación más amplia del acervo realizada en México hasta ahora, al tiempo que abre una ventana hacia el futuro de la colección.

Lejos de organizarse como un recorrido cronológico, Constelaciones y derivas propone una estructura curatorial basada en constelaciones, que permite establecer relaciones entre obras de distintas épocas, geografías y generaciones a partir de preguntas compartidas. 

 “El modelo de constelaciones nos permite entender que no existe una sola historia del arte latinoamericano”, explica Beto Díaz Suárez, curador de la Colección FEMSA.

“Más bien se trata de una red de conexiones que se pueden reconfigurar continuamente, generando nuevas lecturas entre artistas que trabajan desde contextos y momentos distintos”.

La exposición, curada por Eugenia Braniff, Paulina Bravo, Beto Díaz Suárez, curadores de Colección FEMSA; y Adriana Melchor, curadora independiente, se articula a partir de cinco constelaciones o líneas de investigación: Territorios, Estructuras coloniales, Debatiendo la abstracción: geometría y forma en América Latina, Alquimia e Identidades, las cuales reflejan las líneas que actualmente orientan el desarrollo del acervo.

Para Paulina Bravo, curadora en jefe de la Colección FEMSA, esta aproximación permite revisitar el acervo desde una perspectiva contemporánea.

“Más que presentar una revisión histórica, nos interesa mostrar cómo las preguntas que atraviesan el arte latinoamericano continúan resonando en el presente.

“Al poner en diálogo obras emblemáticas del arte moderno con artistas contemporáneos, la exposición abre nuevas formas de aproximarse a la colección”.

La muestra reúne obras de figuras clave del arte latinoamericano, entre ellas JesúsRafael Soto, Rufino Tamayo, María Izquierdo, Diego Rivera, Joaquín Torres-García, Fanny Sanín, Helen Escobedo y Gego, junto con adquisiciones recientes y artistas contemporáneos cuyas prácticas amplían las perspectivas del acervo.

“Las constelaciones permiten relacionar obras que históricamente no se habían leído juntas”, señala Eugenia Braniff, curadora asociada y consejera de la Colección FEMSA.

“Ese ejercicio nos permite mirar la colección desde el presente y proyectar cómo queremos seguir construyendo hacia el futuro”.

La exposición se presenta en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO), institución con la que la Colección FEMSA comparte una historia cercana.

Esta colaboración adquiere un significado particular en el marco del 50 aniversario de la colección, al presentarse en Monterrey, la ciudad donde surgió el acervo, con una exposición que revisita su historia y proyecta sus líneas de investigación hacia el futuro.

“El eje de la contemporaneidad de las artes visuales en Monterrey se encuentra en la Colección FEMSA y en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, instituciones que comparten una visión sobre el impacto en la sociedad de las creaciones artísticas, no solo desde su capacidad creativa, sino también desde su dimensión educativa”, señala Taiyana Pimentel, directora de MARCO. “Desde esta perspectiva, la fundación y el museo han colaborado durante la última década en pos del reposicionamiento institucional de las artes contemporáneas y de sus múltiples discursos. Así, una nueva lectura de la Colección FEMSA llega a nuestro recinto y se presenta desde una postura transgresora en la que convergen arte colonial, los modernismos y arte contemporáneo, a partir de una mirada crítica y profundamente joven”.          

 Una exposición que se activa más allá de las salasAdemás de las obras del acervo, Constelaciones y derivas incorpora una obra comisionada al artista argentino Ad Minoliti, concebida como un espacio activo dentro de la muestra.

Su proyecto propone el collage como una herramienta para explorar la construcción de identidades y se activará mediante talleres y encuentros con artistas, activistas e investigadores.

La exposición estará acompañada por un programa público que ampliará los ejes conceptuales de la muestra a través de charlas, talleres, activaciones artísticas y encuentros interdisciplinarios.

Estas actividades buscan generar espacios de diálogo que permitan a distintos públicos establecer nuevas conexiones con las obras.

Entre los proyectos que acompañan la exposición destaca Rutas Metabólicas, una iniciativa que extiende las reflexiones de la muestra hacia otros espacios del museo.

A través de residencias con cocineros invitados, el proyecto explora las relaciones entre arte, territorio, memoria y procesos de transformación a partir de la cocina.

Las propuestas desarrolladas durante estas residencias se presentarán en el restaurante del museo como menús temporales inspirados en las constelaciones de la exposición, proponiendo una experiencia que invita a pensar el conocimiento no sólo desde la mirada, sino también desde el cuerpo y los sentidos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *