Salinas Victoria, NL
Con el objetivo de fortalecer los espacios para la reinserción social de las personas privadas de la libertad, la Agencia de Administración Penitenciaria llevó a cabo la consagración del Templo de la Parroquia Penitenciaria San Pedro y San Pablo, al interior del Centro de Reinserción Social Número 1 Norte.
El nuevo espacio forma parte del eje de Arte, Cultura y Religión dentro del nuevo modelo de
reinserción y tiene como propósito brindar a la población penitenciaria un lugar digno para el
acompañamiento espiritual, la reflexión y el fortalecimiento de valores durante su proceso.
La ceremonia contempló la celebración de la Santa Misa, ritos de dedicación y consagración
del templo, entre ellos la bendición del recinto, la unción del altar y los muros, así como la
participación de personas privadas de la libertad en la danza y en el coro de la iglesia.

La apertura de este templo representa también la suma de esfuerzos entre autoridades,
sociedad civil y comunidad religiosa para acompañar los procesos de transformación de las personas privadas de la libertad, bajo la premisa de que la reinserción no sólo implica preparar a una persona para recuperar su libertad, sino brindarle herramientas para reconstruir su proyecto de vida y regresar a la sociedad con nuevas oportunidades.
Durante la ceremonia de consagración del recinto, el párroco penitenciario, Pbro. Oscar
Lomelín Blanco, dirigió un mensaje de agradecimiento a quienes hicieron posible la
consolidación de este espacio, en especial a las personas privadas de la libertad que
participaron en su construcción.
El nuevo templo, cuya construcción se completó en un plazo de ocho meses, contempla áreas como oficina parroquial, salones de conferencias y usos múltiples, balcón para coro.

En el evento, estuvieron presentes el dr. Jesús Héctor Grijalva Tapia, asesor del Sistema
Penitenciario, el Nuncio Apostólico en México, Mons. Joseph Spiteri; el Arzobispo de
Monterrey, Mons. Rogelio Cabrera López; y el párroco de la parroquia Penitenciaria, Pbro.
Oscar Lomelín Blanco, autoridades estatales y penitenciarias, organizaciones de la sociedad
civil, benefactores y familiares de personas privadas de la libertad.
Con acciones como ésta, la Agencia de Administración Penitenciaria refrenda su compromiso de impulsar una reinserción social integral, fortaleciendo los distintos ejes que contribuyen al desarrollo humano y a la construcción de entornos de paz.
