Monterrey, Nuevo León

En el marco de la Glosa del Quinto Informe de Gobierno, donde participaron autoridades responsables de la movilidad y el sistema de transporte público en Nuevo León, Consejo Nuevo León destaca el impacto cotidiano de la movilidad en la Zona Metropolitana de Monterrey, y la necesidad de contar con mecanismos que permitan que las decisiones de movilidad trasciendan las fronteras municipales y puedan sostenerse con una visión metropolitana y de largo plazo.

 Para el organismo, la movilidad es uno de los ejemplos más claros de por qué Nuevo León requiere una visión de coordinación metropolitana. Una persona puede vivir en un municipio, trabajar en otro y atravesar varios más durante un mismo trayecto, mientras que las decisiones sobre transporte, infraestructura, desarrollo urbano y vivienda involucran a distintas autoridades. El reto se refleja directamente en la vida cotidiana. De acuerdo con la Encuesta Así Vamos 2025, quienes usan transporte público destinan hasta 2 horas con 47 minutos diarios a sus traslados; mientras que quienes viajan en automóvil, toman en promedio 1 hora con 14 minutos.

Además, datos recientes del IMCO muestran que la congestión vial representa para Monterrey un costo cercano a 19 mil millones de pesos anuales. Por ello, el Consejo Nuevo León, organismos del sector privado, la academia, y organizaciones de la sociedad civil presentaron la iniciativa de Ley de Coordinación Metropolitana, mecanismo que permitirá articular de manera permanente al Gobierno del Estado y los municipios. La propuesta de Ley plantea precisamente las bases para acordar prioridades, definir responsabilidades, compartir capacidades y dar continuidad a proyectos que rebasan los límites de una sola administración o municipio. El reto ocurre en una metrópoli que ha cambiado rápidamente. El estudio Climate Change and Health: Policies for Systemic Change in Monterrey, desarrollado en el marco de Pathfinder Initiative con participación del Centro de Desarrollo de la OCDE, muestra la magnitud del reto: entre 1990 y 2020, la población metropolitana pasó de 2.7 a 5.3 millones de habitantes y la superficie urbanizada creció de 124 a 287 km²; además, el parque de vehículos privados aumentó de aproximadamente 474 mil en 1990 a 2.57 millones en 2025. En paralelo, la participación del transporte público en los viajes cayó de 42% en 2005 a 20.1% en 2020, mientras la del automóvil aumentó de 36.7% a 46.8%. El reporte concluye que movilidad, vivienda, uso de suelo, medio ambiente y salud deben atenderse como un mismo sistema y que una gobernanza metropolitana más sólida es una condición para construir soluciones coordinadas y duraderas. Para Consejo Nuevo León, estas tendencias muestran que la movilidad no puede atenderse únicamente con nuevas obras o decisiones aisladas. También requiere coordinar dónde crece la ciudad, dónde se desarrolla vivienda, cómo se conecta con los centros de empleo y qué infraestructura debe acompañar ese crecimiento. La iniciativa de Ley de Coordinación Metropolitana propone mecanismos permanentes para que el Gobierno del Estado y los municipios acuerden prioridades, coordinen responsabilidades y den seguimiento a proyectos de interés metropolitano. La propuesta busca que las respuestas a estos retos puedan sostenerse más allá de una administración. En este sentido, la aprobación de la Ley sería el primer paso para que esa coordinación deje de depender únicamente de acuerdos coyunturales y pueda mantenerse a través de distintas administraciones. Consejo Nuevo León reiteró que el objetivo final no está en crear nuevas estructuras por sí mismas, sino en lograr resultados que puedan sentirse en la vida cotidiana: menos tiempo perdido en traslados, mejores alternativas de movilidad, infraestructura mejor planeada y una metrópoli más conectada y funcional.

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