Monterrey

Para evitar la arquitectura o el urbanismo hostil que impida la convivencia en espacios públicos, la diputada Lupita Rodríguez Martínez propuso hoy adicionar la Ley de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano del Estado.

Mediante la iniciativa de reforma, la congresista del Partido del Trabajo planteó que es obligación del Estado y de los Municipios promover una cultura de corresponsabilidad cívica y social.

“Las autoridades deben procurar que los espacios de uso público sean accesibles e inclusivos para todas las personas, sin elementos como bancas divididas, púas o superficies inclinadas”, subrayó.

Para tal efecto, dijo, deben tomar las medidas y acciones necesarias para no incluir la arquitectura hostil, que impida la convivencia en los espacios urbanos”, explicó.

Aseveró que toda persona sin distinción de sexo, raza, etnia, edad, limitación física u orientación sexual, tiene derecho a vivir y disfrutar la ciudad en condiciones sustentable, resilientes, saludables, productivas, equitativas, justas, incluyentes, democráticas y seguras.

Propuso por ello establecer en la Ley la definición del concepto de urbanismo hostil, como todo aquel diseño, mobiliario o elemento arquitectónico mediante el cual se alteran las áreas de acceso público, esparcimiento o convivencia.

Asimismo, aquellos elementos que se construyen o se hacen con el propósito explícito o implícito de limitar, incomodar o disuadir el uso, gozo o permanencia de personas, especialmente sin hogar que descansan o pernoctan.

Rodríguez Martínez sostuvo que las actividades que realicen el Estado y los Municipios deben ser para ordenar los asentamientos humanos y diseñar espacios urbanos sin elementos hostiles, al pretender impedir comportamientos no deseados o que generen controversias sobre la exclusión social o la falta de inclusión en los municipios.

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