Planeación, permanencia, gobernanza y corresponsabilidad entre Gobierno, Sociedad Civil, Iniciativa Privada y Academia, son las características que han hecho de la “Iniciativa Campana-Altamira”, un caso de éxito de regeneración social-urbana y construcción de ciudades con enfoque social, reconocieron integrantes de la Sociedad de Urbanismo Región Monterrey A.C. (SURMAC).

Como parte del intercambio técnico que el organismo sostiene con especialistas y actores relevantes del desarrollo urbano, la SURMAC recibió a la Secretaria de Igualdad e Inclusión del Gobierno de Nuevo León, Martha Herrera y al Arq. Oscar Carracedo, Director de Distrito Tec, con la ponencia: “De lo Humano a lo Urbano: Transformando el territorio desde la comunidad Campana – Altamira”, durante la Asamblea General Ordinaria 272.

En su participación, Martha Herrera, presentó la evolución del proyecto, destacando la combinación de infraestructura con enfoque social colocando al centro a las personas, obra pública comunitaria y fortalecimiento del tejido vecinal como ejes rectores del modelo.

Subrayó que esta estrategia comenzó a gestarse desde la iniciativa privada antes de su incorporación al servicio público, lo que permitió construir una base sólida de colaboración con organizaciones civiles, academia y líderes comunitarios.

“Hemos ido acompañando, porque queremos que la transformación la haga la propia ciudadanía, desde el territorio, en la comunidad. Cuando hablamos de cuidad se nos viene a la mente la infraestructura, los edificios, pero para mí era fundamental pensar en que la ciudad se construye desde las personas. Desde el territorio educamos, integramos o excluimos, eso era parte del pensamiento que teníamos desde que iniciamos con la propuesta”, indicó.

Herrera agregó que desde la Secretaría de Igualdad e Inclusión se llevó a cabo una intervención estratégica de escucha a la comunidad, para implementar propuestas en el polígono Campana-Altamira.

“Medimos el impacto, para nosotros ha sido fundamental cómo cada peso que hemos invertido en el polígono Campana-Altamira ha tenido una rentabilidad para los ciudadanos”, señaló.

La SURMAC destacó que la experiencia representa un referente para el análisis de prácticas urbanas integrales, al demostrar que la regeneración de zonas vulnerables requiere continuidad, visión de largo plazo y corresponsabilidad social.

La presidenta del organismo, Pricila Dávila, señaló que: “La Iniciativa Campana-Altamira nos demuestra que cuando la comunidad, la iniciativa privada, la academia y las instituciones se reconocen como aliados, es posible transformar territorios con profundidad y sentido humano”.

El Arq. Urb. Oscar Carracedo, Director de Distrito Tec, destacó el papel de la iniciativa privada y la academia en la habilitación de infraestructura social y la creación de espacios públicos para la convivencia.

Mencionó que, a pesar de las altas complejidades por la topografía accidentada y los retos sociales, la implementación de un programa parcial de desarrollo urbano le ha dado certeza jurídica y permanencia al proyecto, logrando un cambio positivo en la zona.

La SURMAC reafirmó su misión de promover el diálogo técnico, visibilizar modelos exitosos de intervención urbana y fomentar iniciativas que contribuyan a construir ciudades más equitativas y centradas en las personas. El organismo entregó un reconocimiento a cada expositor por su aporte al desarrollo urbano de la metrópoli y reiteró su disposición a seguir impulsando proyectos de impacto social.

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