Por Víctor Hugo Arteaga

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se consolidó en la última década como una de las organizaciones criminales más poderosas y diversificadas del mundo. Ayer su líder fue abatido por fuerzas militares.

No es casualidad. Siempre que Donald Trump amaga al gobierno mexicano, como lo hizo la semana pasada con la implementación de ooootros aranceles, esta administración le entrega una ofrenda de paz.

Ya se le han enviado todos los capos que ha solicitado y con ello el acceso a millones de dólares, de los que ellos son poseedores producto del negocio ilícito que desarrollaron durante décadas.

Una vez más el Factor Trump fue la oposición actuando desde la frontera Norte y una vez más fue atendido y encontentado.

Trump supo manejar el tiempo perfecto en la grave crisis que atraviesa la 4T con la publicación del libro de Julio Scherer y Jorge Fernández, que desató otro sismo al interior del oficialismo y la forma de manejar la corrupción a su interior.

La 4T necesitaba urgente otra cortina de humo para poder quitarse un poco la presión de la solicitud de cuentas en torno a los contenidos del libro incómodo.

No es que no reconozcamos el buen trabajo de seguridad que la Presidente Claudia Shembaum y Omar García Harfuch realizan. Eso es tema aparte.

Pero desde que cubro la información política en Jalisco todos sabían dónde estaba ubicado El Mencho y, al menos en Jalisco, todos jugaban a que no sabían dónde estaba.

En Puerto Vallarta siempre se ha dicho que las oficinas centrales y el corporativo del CJNG están ahí. Que desde el puerto jalisciense se opera toda la logística de Oseguera y su ejército.

Hoy muchos políticos en Jalisco, y en Bahía de Banderas, deben estar preocupadísimos porque con la aceptación de las fuerzas armadas mexicanas de la participación de las agencias de inteligencia de los Estados Unidos en este operativo, es muy seguro que pronto sepamos más cosas interesantes.

Una de ellas que es bien sabida y que se ha trabajado en ocultar es el retiro de la visa del Alcalde de Bahía de Banderas, Héctor Santana García, por parte de las autoridades del país vecino.

La red de vínculos del Mencho y sus operadores financieros y territoriales, según la inteligencia estadunidense, conducen en Nayarit al alcalde de Bahía de Banderas, penosamente también relacionado con el grupo de Édgar Veytia, tristemente célebre por su complicidad con los grupos de narcotraficantes y preso algunos años en Estados Unidos.

Santana con este golpe tan cercano y con la investigación del lavado de dinero de muchas empresas en Puerto Vallarta y Bahía de Banderas por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos, quizá deba comenzar a poner sus cosas en orden ante la cercanía, ahora sí, de las investigaciones en ese entorno.

Otro que figura en los informes de inteligencia de los Estados Unidos es el Alcalde de Puerto Vallarta, Luis Munguía, que también está hasta el cuello, y todos en el municipio saben todas las concesiones que desde la anterior administración de Luis Michel y ahora de Munguía, se le tuvo que conceder al Mencho para que los permitiera llegar.

Así que estas joyas turísticas están siendo ya muy vigiladas, muy seguidas y muy escuchadas, por parte de los agentes estadunidenses que viven de civiles en ese par de ciudades.

Cuando el Estado quiere

Ayer el operativo militar de la Federación, puso en claro que cuando el poder mexicano se decide, por las razones que sean, a parar las cosas, no hay nada que lo pueda impedir.

Ayer liquidaron a El Mencho y recaudaron millones de dólares en efectivo en los distintos operativos.

Pero más allá de la violencia que lo ha colocado en el centro de la agenda de seguridad en México, la fortaleza del CJNG radica en una compleja estructura económica que mueve miles de millones de dólares anualmente a través de múltiples actividades ilícitas.

Aunque las finanzas del narcotráfico son opacas por naturaleza, informes de agencias gubernamentales, organismos internacionales y centros académicos permiten dimensionar el tamaño del aparato económico del CJNG, cuya expansión ha reconfigurado el mapa del crimen organizado en América Latina.

Una estructura con miles de integrantes

Estimaciones de agencias estadounidenses y estudios académicos sitúan el número de integrantes del CJNG entre 15 y 30 mil personas, considerando tanto miembros operativos como redes de apoyo. Fuentes del gobierno mexicano creen que la cifra podría triplicarse.

Investigaciones recientes han señalado que los cárteles de la droga se han convertido en uno de los mayores empleadores informales en México, superando incluso a grandes corporaciones del sector formal.

El CJNG mantiene presencia en gran parte del territorio mexicano y extendió operaciones hacia Estados Unidos, Centroamérica, Sudamérica, Europa y Asia, con un papel estratégico en el tráfico de drogas sintéticas y cocaína.

Drogas: la principal fuente de ingresos

El tráfico de estupefacientes sigue siendo la base del modelo de negocios del CJNG.

Analistas internacionales estiman que el narcotráfico mexicano genera entre 5 y 40 mil millones de dólares al año, y que el CJNG controla una parte significativa de ese mercado.

Particularmente, el fentanilo y otras drogas sintéticas han incrementado la rentabilidad del grupo, debido a sus bajos costos de producción y alta demanda en Estados Unidos y otros mercados.

Las ganancias por tonelada pueden multiplicarse exponencialmente en mercados asiáticos y europeos, donde los precios alcanzan hasta 35 veces su valor inicial.

Diversificación criminal: del huachicol al fraude

En los últimos años, el CJNG ha diversificado sus actividades para reducir riesgos y maximizar ingresos. Entre los negocios ilícitos más lucrativos se encuentran el robo y contrabando de combustible (huachicol), con redes que generan cientos de millones de dólares anuales.

El tráfico de mercurio para minería ilegal, con estimaciones que superan los 8 mil millones de dólares entre 2019 y 2025, es otra fuente de grandes ingresos.

Apenas la semana pasada la OFAC y el FBI dieron a conocer una red de fraudes financieros desde un resort en Puerto Vallarta y esa zona de la bahía, con esquemas de tiempos compartidos dirigidos a víctimas en Estados Unidos, con pérdidas calculadas en alrededor de 300 millones de dólares.

Además, informes de inteligencia financiera han documentado redes de lavado de dinero en sectores como bienes raíces, turismo, comercio y empresas fachada, lo que permite al grupo criminal infiltrar la economía legal.

Impacto económico y social

Más allá de las cifras, el impacto del CJNG se traduce en violencia, desplazamiento de comunidades y debilitamiento institucional. Estudios académicos han estimado que la violencia relacionada con cárteles cobra en promedio más de un centenar de vidas por semana en México, reflejando el costo humano de la economía criminal.

La expansión del CJNG también ha sido acompañada de una estrategia empresarial: diversificación de mercados, innovación logística y penetración de cadenas globales de suministro, lo que ha llevado a algunos analistas a comparar su estructura con la de corporaciones multinacionales.

Un desafío global

El poder económico del CJNG no es únicamente un problema de seguridad pública en México, sino un fenómeno transnacional que involucra mercados globales, flujos financieros ilícitos y corrupción institucional.

Combatirlo implica no solo acciones policiales y militares, sino también estrategias financieras, cooperación internacional y fortalecimiento del Estado de derecho.

Mientras las ganancias multimillonarias continúen alimentando su expansión, el CJNG seguirá siendo uno de los actores más influyentes del crimen organizado global.

Quienes piensen que con la ejecución de El Mencho esta empresa criminal está acabada están muy equivocados. Se tardará años en su debilitamiento, pero ayer se dio el primer gran paso que la administración de la 4T se negó a dar en los primeros seis años de su llegada al poder bajo el apapacho de Andrés Manuel López Obrador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *