TUXPAN, Veracruz
XPFM.- Ambientalistas de Veracruz advirtieron que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) de los desarrolladores del proyecto “Terminal Marítima de Almacenamiento de Gas LP”, en Tuxpan, carece de información sobre especies animales vertebrados que están en peligro con el arranque de la construcción.
El estudio presentado en 2023 por la Asociación de Pueblos y Comunidades de Tuxpan, reveló información diferente a la de la primera MIA de los desarrolladores y en el que se identificó a 171 especies de animales invertebrados en peligro con los inicios de la construcción.
El revelador estudio de casi 400 páginas, al que tuvo acceso XPECTROFM elaborado por un equipo multidisciplinario para verificar la información ambiental, identificó la presencia de especies emblemáticas asociadas a los ecosistemas costeros y humedales del norte de Veracruz, entre ellas la tortuga verde, la tortuga lora, la tortuga carey y la tortuga caguama.
La MIA de la empresa desarrolladora del proyecto, omitió especies que actualmente habitan en el área de influencia de la obra, una región asociada a humedales, cuerpos de agua costeros y ecosistemas que sirven como refugio, alimentación y reproducción para anfibios, reptiles, aves y mamíferos.
Los especialistas documentaron la presencia potencial de fauna característica de humedales y ecosistemas costeros, como el cocodrilo de pantano, la iguana verde, así como aves de alto valor ecológico y de conservación, entre ellas el halcón peregrino, el pelícano café, la garza rojiza y el loro cabeza amarilla, una de las aves más amenazadas de México.
El diagnóstico fue encargado para la Asociación de Pueblos y Comunidades de Tuxpan, con el propósito de verificar de manera independiente la información sobre fauna contenida en la MIA presentada para el proyecto.
Los especialistas realizaron recorridos, muestreos de campo bajo metodologías científicas y criterios reconocidos a nivel internacional, con el objetivo de determinar si la riqueza biológica reportada en los documentos oficiales reflejaba las condiciones reales del predio y su área de influencia.
Se logró identificar posibles especies protegidas o en riesgo que pudieran verse afectadas por la construcción y operación de la terminal marítima que no vienen en el diagnóstico de los desarrolladores.
La organización civil obtuvo una medida cautelar para frenar la construcción de dicha planta; sin embargo, la Comisión Nacional de Energía (Sner) y la empresa Gas de Calidad S.A. de C.V. mantienen las obras de construcción pese a la determinación emitida por la Primera Sala Especializada en Materia Ambiental y de Regulación del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.
Los resultados de la investigación independiente revelaron, que la riqueza biológica de la zona es superior a la reflejada en la documentación ambiental presentada por los desarrolladores del proyecto.

La MIA presentada por la empresa desarrolladora omitió especies que actualmente habitan en el área de influencia de la obra, una región asociada a humedales, cuerpos de agua costeros y ecosistemas que sirven como refugio, alimentación y reproducción para anfibios, reptiles, aves y mamíferos.
En total, los investigadores registraron 171 especies de fauna silvestre y más de 2 mil 500 individuos, además de identificar 23 especies sujetas a alguna categoría de riesgo según la NOM-059-SEMARNAT y cuatro incluidas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El informe de los defensores del medio ambiente advirtió que la construcción y operación de la terminal podría afectar especialmente a especies vulnerable.
Por su parte, los especialistas recomendaron una evaluación detallada de los impactos ambientales, así como la aplicación de medidas estrictas de prevención, mitigación y compensación para proteger los hábitats naturales de la región.
Los hallazgos
Para el Sistema Ambiental delimitado para el proyecto se estimó la presencia potencial de aproximadamente 442 de animales con columna vertebral como anfibios, reptiles, aves y mamíferos.
De ese total, se prevé la presencia de 22 especies de anfibios —como ranas, sapos y salamandras—, distribuidas en 17 géneros y nueve familias (categorías biológicas más amplias que reúnen varios géneros con características comunes).
Asimismo, podrían habitar la zona 49 especies de reptiles, entre ellos iguanas, lagartijas, serpientes y tortugas, agrupadas en 38 géneros y 19 familias. A ello se suman 324 especies de aves, desde colibríes hasta búhos y garzas, integradas en 209 géneros y 57 familias.

Se estimó la presencia de 47 especies de mamíferos, entre ellos murciélagos, armadillos, tlacuaches, y felinos silvestres, agrupados en 37 géneros y 19 familias.
Durante los trabajos de campo se registró de manera directa una notable riqueza biológica: 171 especies de fauna silvestre, representadas por 2 mil 535 individuos.
Los registros incluyeron 13 especies de anfibios, con 290 individuos observados, agrupadas en 12 géneros y 6 familias.
También se documentaron 20 especies de reptiles, con 411 individuos, distribuidas en 19 géneros y 16 familias.
El grupo más diverso fue el de las aves, con 119 especies y mil 734 individuos registrados, pertenecientes a 104 géneros y 44 familias.
Por su parte, los mamíferos estuvieron representados por 19 especies y 100 individuos, agrupados en 16 géneros y 11 familias.
En conjunto, los trabajos de campo permitieron confirmar la presencia de 171 de las 442 especies potenciales estimadas para el área, lo que equivale a casi cuatro de cada diez especies previstas (38.68 por ciento), una proporción que refleja la alta diversidad biológica presente en la zona de estudio.
En términos generales, una diversidad alta para el predio contemplado para la construcción del proyecto.
De las 171 especies de vertebrados mencionadas, 23 se encuentran bajo alguna categoría de riesgo de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010, el instrumento que clasifica a las especies de flora y fauna que requieren medidas especiales de conservación en el país.
Entre ellas se encuentran tres especies de anfibios —como ranas y sapos—, nueve especies de reptiles —entre serpientes, tortugas y lagartijas—, nueve especies de aves y dos especies de mamíferos.
La mayor parte de estas especies, un total de 16, están catalogadas bajo la categoría de Protección Especial, lo que significa que podrían verse afectadas por factores que amenazan su viabilidad a largo plazo.
En esta clasificación se encuentran dos anfibios, siete reptiles y siete aves.
Además, cinco especies están consideradas como especies amenazadas, una categoría que advierte sobre el riesgo de que sus poblaciones disminuyan de manera significativa en el corto o mediano plazo. En este grupo se incluyen un anfibio, un reptil, dos aves y un mamífero.
Las especies con el mayor nivel de vulnerabilidad son dos que están catalogadas En Peligro de Extinción: la tortuga verde, una especie marina emblemática de las costas mexicanas, y el oso hormiguero, mamífero característico de las selvas tropicales del país.
De acuerdo con el estudio ambiental, estas dos especies serían las más susceptibles de sufrir afectaciones severas derivadas de la construcción y operación del proyecto, debido a la alteración de hábitats y al incremento de la actividad humana en la zona de influencia del desarrollo.
De manera independiente a las categorías establecidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010, cuatro de las especies registradas durante los trabajos de campo se encuentran incluidas en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, 2023): dos clasificadas como Casi Amenazadas, una como Vulnerable y una más como En Peligro, mientras que el resto de las especies se encuentran bajo la categoría de Preocupación Menor.
Finalmente, la fauna reportada para la poligonal del proyecto en la Manifestación de Impacto Ambiental omitió diversas especies que actualmente habitan en la zona, de acuerdo con los resultados obtenidos durante los muestreos realizados en agosto de 2023 para el diagnóstico faunístico.
Los estudios efectuados tanto en el Área del Proyecto como en su área de influencia muestran que el inventario levantado es representativo de las condiciones actuales del sitio. Los registros obtenidos permitieron documentar una proporción representativa de las especies potencialmente presentes en la zona, lo que brinda un panorama confiable sobre la riqueza biológica existente.
No obstante, los especialistas advirtieron que, de realizarse nuevos muestreos en otras épocas del año, particularmente durante distintas temporadas climáticas y ciclos biológicos de las especies, es altamente probable que el número de especies registradas y la abundancia de individuos aumenten de manera significativa.
En consecuencia, el estudio señaló la importancia de diseñar e implementar medidas específicas de prevención, mitigación y, en su caso, compensación ambiental, con el fin de reducir los efectos negativos sobre la fauna y garantizar la conservación de sus hábitats naturales.
