Por Víctor Hugo Arteaga, Enviado Especial

GUADALAJARA, Jalisco, Julio 1 (SPORT PRESS).-La Copa Mundial de la FIFA 2026 no sólo se juega en las canchas y en Jalisco el evento se convirtió en una estrategia integral de desarrollo económico, entretenimiento al más alto nivel y promoción turística, con 1.3 millones de asistentes a todos los eventos ofrecidos durante el mes de junio.

Al cierre del 29 de junio, Jalisco se posicionó como la sede de la FIFA de este Mundial más buscada por los turistas y cibernautas y acumula más de 1.3 millones de asistentes en una agenda paralela que involucra deporte, entretenimiento, gastronomía, cultura y espacios públicos de convivencia.

Los datos oficiales muestran que la entidad ha apostado por un modelo que busca capitalizar el enorme escaparate mediático del Mundial para proyectar la marca Jalisco hacia los mercados nacionales e internacionales, utilizando el deporte como detonador de turismo, inversión y actividad económica.

La estrategia va mucho más allá de albergar encuentros mundialistas. Se trata de construir un legado que fortalezca la competitividad del estado como sede permanente de grandes eventos internacionales.

El fútbol como punto de partida

La actividad deportiva desarrollada en el Estadio Guadalajara representa únicamente uno de los componentes de una operación mucho más amplia.

Durante la fase disputada hasta el momento, el inmueble recibió los encuentros entre Corea del Sur y República Checa, México frente a Corea del Sur, Colombia contra República Democrática del Congo y Uruguay frente a España, concentrando 180 mil 930 aficionados, cifra que confirma la capacidad logística y organizativa de la entidad para recibir eventos deportivos de talla mundial.

Sin embargo, el verdadero impacto comienza fuera del estadio.

El Fan Fest Guadalajara, instalado en el Centro Histórico, se convirtió rápidamente en uno de los principales espacios de reunión para miles de visitantes nacionales y extranjeros, superando los 533 mil asistentes, quienes siguieron las transmisiones deportivas en un ambiente acompañado de actividades culturales y recreativas.

Vibra Jalisco: una estrategia para multiplicar la derrama económica

Uno de los elementos más relevantes de la política pública implementada durante la temporada mundialista es Vibra Jalisco, un programa diseñado para distribuir la actividad económica y turística hacia diferentes regiones del estado.

La lógica es clara: extender el impacto del Mundial mucho más allá de los partidos.

Con esta visión se organizaron conciertos gratuitos, festivales gastronómicos, experiencias inmersivas, actividades familiares, exposiciones culturales y transmisiones públicas de los encuentros deportivos.

Los resultados muestran una elevada capacidad de convocatoria.

Los conciertos masivos realizados en la Glorieta La Minerva reunieron cerca de 440 mil personas, destacando la presentación del grupo Maná, con aproximadamente 170 mil asistentes, y el espectáculo encabezado por Alejandro Fernández, denominado La Serenata Más Grande del Mundo, que congregó a 270 mil personas.

Paralelamente, el complejo Vibra Jalisco Zona Fan, instalado en el Auditorio Benito Juárez, recibió durante 39 días de operación más de 70 mil visitantes, quienes participaron en actividades recreativas, conciertos, experiencias tecnológicas, zona gastronómica, juegos mecánicos y transmisiones deportivas.

El Mundial sale de Guadalajara

Uno de los aspectos que distingue la estrategia jalisciense es la descentralización de las actividades.

En lugar de concentrar todos los eventos en la capital, el Gobierno del Estado llevó la experiencia mundialista a municipios como Puerto Vallarta, Mazamitla, Lagos de Moreno, Chapala, Tapalpa y Tequila, mediante pantallas gigantes, espectáculos musicales, festivales culturales y espacios públicos de convivencia.

Puerto Vallarta reporta una asistencia superior a 59 mil personas, mientras que los llamados Public Viewings desarrollados en cinco municipios registran cerca de 30 mil asistentes, ampliando la derrama económica hacia otras regiones del estado.

Esta estrategia fortalece uno de los principales objetivos del turismo moderno: distribuir los beneficios económicos del visitante entre un mayor número de municipios y sectores productivos.

Cultura, identidad y gastronomía como sello distintivo

La temporada mundialista también fue utilizada para proyectar la riqueza cultural de Jalisco.

La obtención del Récord Guinness por el guacamole más grande del mundo, elaborado con 12 mil 646 kilogramos, más de 90 mil aguacates y la participación de cientos de productores, estudiantes y voluntarios, constituye uno de los principales símbolos de esta estrategia de promoción gastronómica.

A ello se suma el Cielo Tejido Mundialista instalado en Zapopan, una obra artesanal elaborada por mujeres de Etzatlán que se convirtió en uno de los espacios más fotografiados por visitantes nacionales y extranjeros.

Las experiencias inmersivas de Domósfera, junto con exposiciones, intervenciones urbanas y conciertos internacionales, complementan una agenda diseñada para que el visitante prolongue su estancia y aumente su gasto turístico.

Seguridad: el indicador que sostiene la operación

Más allá de la afluencia de visitantes, uno de los indicadores más relevantes para cualquier sede internacional es la seguridad.

Las autoridades estatales reportan que todas las actividades desarrolladas durante la temporada mundialista se realizaron con saldo blanco, resultado de la coordinación entre dependencias de seguridad pública, protección civil, movilidad, salud y servicios municipales.

En eventos de esta magnitud, la seguridad constituye un elemento determinante para la reputación internacional del destino y para la confianza de futuros organizadores de eventos globales.

XPECTRO POLÍTICO | El legado comienza después del Mundial

La experiencia de Jalisco deja una lección para otras entidades federativas: el verdadero éxito de un megaevento no se mide únicamente por el número de partidos disputados o los boletos vendidos.

El reto consiste en transformar la atención mediática en desarrollo económico, fortalecer la identidad regional, atraer inversiones, consolidar la industria turística y posicionar al estado como un destino competitivo para futuros eventos internacionales.

Las cifras presentadas hasta ahora reflejan una estrategia que articula deporte, cultura, entretenimiento, gastronomía, turismo y seguridad bajo una visión integral de política pública.

Con más de 1.3 millones de asistentes, cientos de actividades desarrolladas y una operación coordinada entre instituciones estatales y municipales, Jalisco busca demostrar que el Mundial 2026 puede convertirse en un catalizador de crecimiento económico y promoción internacional cuyo impacto trascienda el calendario deportivo y deje beneficios permanentes para la entidad.

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