La crisis en el fútbol surcoreano escaló este jueves hasta el plano político. El expresidente de la Asociación de Fútbol de Corea (KFA), Chung Mong-gyu, y el exentrenador de la selección masculina, Hong Myung-bo, comparecieron ante la Asamblea Nacional para encarar un duro interrogatorio tras la prematura eliminación del equipo en la fase de grupos del Mundial.
Durante la sesión, los legisladores cuestionaron severamente las decisiones estratégicas de la gestión deportiva, el proceso de selección del cuerpo técnico y la falta de resultados en el torneo internacional. Ambos comparecientes debieron responder por el retroceso competitivo del combinado nacional, en medio de una fuerte presión social y mediática que exige una reestructuración profunda en las instituciones del balompié del país.
