Monterrey, NL
Martha Herrera, titular de la Comisión Operativa Municipal (COM) de Movimiento Ciudadano Monterrey, participó en los Diálogos Intersectoriales, una mesa en la que se contó además con la intervención de Emilio Álvarez Icaza, representante de Somos México ante el INE; Laura Haro, integrante del PRI; y Federico Anaya, de Morena, donde analizaron las principales tendencias del país.
En un diálogo donde se destacó la importancia de la participación de los ciudadanos en la vida de una comunidad, Herrera señaló que la transformación de una comunidad requiere de contrapesos, de oposición, pero también de una ciudadanía que despierte y exija resultados.
“No hay transformación posible sin tres cosas: contrapesos que funcionen, una oposición que conecte con lo que la gente vive y una ciudadanía que despierte”, destacó.
En su mensaje, Herrera agregó que el papel de las organizaciones de la sociedad civil es primordial, pues funcionan como contrapeso para los diferentes gobiernos, pero también como motor de soluciones.
“Las organizaciones de la sociedad civil son hoy el contrapeso que queda en pie y la infraestructura estadística básica del país”, explicó. La titular de la COM Monterrey señaló además que las organizaciones civiles “producen la evidencia que hace falta para corregir, llegan a donde el gobierno no llega y vigilan cuando nadie más lo hace”.
“Gobiernos vienen y van; pero las organizaciones se quedan, y están en lo local, cerca de las personas, revisando todo lo que se tiene que cambiar”, afirmó.Herrera señaló además que las organizaciones de la sociedad civil sostienen actualmente tres funciones básicas, pues producen la evidencia que las administraciones dejaron de producir, llegan a donde los Gobiernos no lo hacen, al tiempo que litigan y vigilan cuando el camino legislativo está cerrado.
Herrera advirtió que la falta de financiamiento, la carga administrativa y la violencia contra personas defensoras y periodistas ponen en riesgo ese trabajo, por lo que se tiene que trabajar en soluciones para ellos y sus labores. “Un país que no puede medirse no puede corregirse”, dijo.
En el caso particular de Monterrey, Martha Herrera recordó que cerca de 50 mil vecinos votaron por las obras de su colonia en el Presupuesto Participativo, y que de 60 proyectos solo seis han arrancado, lo que habla de una desatención de los intereses de las y los ciudadanos.
“Aquí vemos a la sociedad civil en acción, porque la participación ciudadana no termina en el voto: cuando la gente se organiza, el gobierno tiene que responder”, enfatizó.
